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Se pone a lavarles los pies

Se pone a lavarles los pies

Es una lástima que este pasaje evangélico del lavatorio de los pies, tan hermoso, solamente se lea este día del Jueves Santo. Disfrutémoslo.

El lenguaje gestual tiene una fuerza que, a veces, está por encima de las palabras. Eso ocurre en este texto en que Jesús SE PONE A LAVARLES LOS PIES. Porque el gesto habla de algo que nos resulta insólito: un Dios a nuestros pies, a nuestro servicio.

Siempre se ha dicho que es la persona la que debe servir a Dios, que somos nosotros quienes hemos de estar a los pies de Dios. Pues no. El Evangelio dice que Dios se ha puesto a nuestro servicio. Y lo sabemos por Jesús, porque él se pone a nuestro servicio.

Esto modifica nuestra visión de la realidad y de las relaciones.

- Sirves, eres persona: no se nace servidor. Hay que trabajar día a día para no abandonar la senda del servicio y pasarse a la comodonería de ser servido.

- Sirves, eres ciudadano: porque la ciudadanía no es solamente tener un carnet de identidad. Lo que te hace ciudadano de verdad es lo que sirves a tu ciudad para que sea un lugar habitable, humano.

- Sirves, eres seguidor/a: porque el vigor de la fe no se mide principalmente por las actividades religiosas, sino por las solidarias. La fe que te lleva al amor práctico es la buena. Crees si amas.

No cabe duda, el Jueves Santo es el día apropiado para medir nuestro talante servidor. Al entrar a la celebración de hoy alguien tendría que habernos preguntado ¿te interesa servir? Lo que aquí se celebra es para quien quiere servir. Si no quisieras, tu sitio no está aquí.

La persona religiosa se pone devotamente de rodillas ante su Dios. Pero el Jueves Santo es día apropiado para contemplar a Dios arrodillado a nuestros pies. Si entendiéramos, con el evangelio, que Dios nos sirve en Jesús quizá seríamos más ágiles para ser servidores.

Agradece hoy a Jesús por todas las personas que sirven: quienes sirven a los enfermos y débiles en los hospitales y residencias de ancianos; quienes sirven en las ONGs a los frágiles sociales sin temer que les caiga una bomba encima; quienes socorren a los náufragos poniéndose ellos mismos en riesgo de naufragio; quienes sirven siendo gobernantes sin corrupción, que también los hay; quienes sirven la fe de manera generosa. Y tantos otros. Son el modo como Dios se pone a nuestros pies. Hoy es su día. Agradezcámoselo.

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